Noticias

NETfficient enfila su año más decisivo


NETfficient, proyecto piloto financiado por la UE y liderado por Ayesa, enfila su ejercicio más decisivo. Tras superar la fase de desarro­llo e instalación, durante los próximos meses, los trece partners del consorcio realizarán todas las pruebas para demostrar la validez y los beneficios de las nuevas tecnologías desarrolladas.

El objetivo del proyecto es identificar nuevos modelos de negocio energéticos, que sean viables y exportables a cualquier ciudad, dan­do respuesta a las necesidades de transfor­mación digital del sector energético. Además, se están aplicando innovadores conceptos relacionados con la economía colaborativa aplicada al mercado energético.

Este momento clave coincide además con que la iniciativa acaba de ser seleccionada por la UE para su campaña del plan de inver­siones #investEU. Este programa, lanzado en febrero de 2017, pretende servir de escapara­te para proyectos innovadores y fomentar así las inversiones en la economía real.

NETfficient es un ambicioso proyecto energé­tico, en el que intervienen varias tecnologías punteras. El objetivo es crear un sistema basado en la generación renovable y almace­namiento distribuidos, y gestionado por una plataforma en la nube que optimiza automáti­camente la operación del sistema y maximiza el beneficio económico obtenido al participar en los mercados energéticos.

Sistema inteligente

El Sistema decide cuáles son los momentos óptimos para almacenar, consumir o vender en el mercado la la electricidad generada por plantas fotovoltaicas o aerogeneradores, para garantizar la seguridad de la red, y obtener beneficios económicos que permitan la sos­tenibilidad económica del sistema. El objetivo final es lograr un sistema energético más res­petuoso con el medioambiente y sostenible.

La plataforma es capaz de aprovechar diferentes tecnologías de almacenamiento energético, como son baterías, supercon­densadores, pilas de combustible o baterías de vehículos eléctricos. También se adapta a diferentes casos de uso, como son hogares unifamiliares, edificios residenciales o comer­ciales, industrias o infraestructuras públicas como luminarias u otros servicios públicos.

La isla de Borkum servirá para probar en un escenario real todo el sistema, en el que están involucrados productores, consumi­dores y autoridades locales. El proyecto se inspira en la economía colaborativa, en la que los consumidores pasan a formar parte activa del sistema energético, convirtiéndose en “prosumers”.

Recientemente se ha completado la instala­ción de unidades de generación de energía solar, contadores eléctricos y sistemas de almacenamiento en cuarenta edificaciones residenciales y en cinco edificios públicos, incluyendo un acuario.

Con la operación del sistema y la plataforma que ahora comienza, los socios del proyecto y los ciudadanos de Borkum validarán la operatividad e impacto de la solución, que pretende ser un caso de éxito que promueva un sis­tema energético más digital, verde y sostenible.