• Una vista atrás de lo que pasó y lo que está por llegar

    Una vista atrás de lo que pasó y lo que está por llegar

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Avatar de autor Comunicación
Publicado el: 1 de Septiembre de 2020

El 2020 prometía ser un buen año, con diferencias en los países, pero positivo en general. El contexto previsto era de un crecimiento del PIB mundial de alrededor del 3%. Sin embargo, el esquema económico mundial ha saltado por los aires, con la paralización o ralentización de la actividad en gran parte del globo y el pronóstico ha dado un vuelco. La incertidumbre, el peor de los males para la economía, alcanza sus mayores cotas. Porque los Estados y las empresas se enfrentan a un enemigo que a día de hoy sigue siendo un desconocido.

La humanidad ha sobrevivido a varias pandemias, pero esta es la primera que cierne sobre un mundo globalizado. Los viajes en avión eran parte de la normalidad empresarial, la apertura de nuevos mercados era un pasaporte obligado para el crecimiento. Y los eventos multitudinarios constituían una herramienta de márketing fundamental para las compañías. Es evidente que el mañana inmediato va a ser diferente. Estará marcado por medidas sanitarias y las consiguientes restricciones de movilidad y contacto. La gran incógnita es el medio y largo plazo.

Después de 54 años de historia, Ayesa ha pasado por varias crisis. Todas diferentes. Con orígenes, desencadenantes y consecuencias diversas. En todas, la apuesta de sus accionistas por políticas enfocadas a la sostenibilidad del negocio a largo plazo ha sido un escudo que ha funcionado. Ayesa afronta este nuevo desafío con salud financiera, con el mejor equipo de profesionales y con un alto compromiso y responsabilidad empresarial frente a todos sus clientes, muchos de los cuales prestan servicios críticos, y resto de stakeholders.

Los pasos dados para afrontar la pandemia han sido muchos y han exigido un gran esfuerzo. Cuando a principios de marzo se empezó a agravar la situación por el crecimiento de contagios por coronavirus, especialmente en Madrid, Ayesa constituyó de urgencia una comisión de seguimiento, conformada por diferentes departamentos de la compañía que monitorizaron en tiempo real la evolución de la crisis. Y esta rápida actuación fue lo que permitió una pronta respuesta a todas las decisiones que se tendrían que tomar después. Cuando los peores augurios se hicieron realidad y la elevada tasa de contagios y mortalidad llevaron al Gobierno de España a decretar el estado de alarma, Ayesa ya estaba preparada para el salto.

Conectividad y colaboración

Aunque no se restringió el acceso al puesto de trabajo, -salvo del 30 de marzo al 12 de abril- Ayesa decidió extender el teletrabajo de forma masiva a partir del 16 de marzo. Esta medida se hizo de forma ordenada para 3.300 personas en España en un tiempo récord. A continuación lo hizo el resto de la plantilla en los 16 países en los que estamos presentes. El trabajo en remoto supuso un enorme reto que exigió implementar acciones excepcionales. Ayesa disponía ya de las últimas tecnologías de conectividad y trabajo colaborativo, así como el conocimiento de los procesos para hacer lo correcto en cada escenario, lo que facilitó la transición y el poder seguir dando servicio sin alteración a nuestros clientes. Afortunadamente no hemos tenido que lamentar ninguna pérdida humana entre nuestros empleados, pero no somos ajenos al drama sanitario, social y económico que está asolando al país.

Smart Job

Las oficinas de Ayesa volvieron pronto a acoger a trabajadores. Si bien, en un escenario totalmente diferente. Se tardará tiempo en volver a ver oficinas repletas de gente. Porque, aunque actualmente sea por otro motivo, lo cierto es que el teletrabajo ha llegado para quedarse definitivamente como una modalidad laboral más en las compañías. En Ayesa superamos con nota la fase de teletrabajo masivo. Y, en la nueva normalidad, una de las certezas que tenemos es que el sistema de trabajo no va a ser el mismo.

En este contexto, la compañía está apostando por un nuevo modelo, denominado Ayesa Smart Job, que viene a acelerar el proceso de transformación digital al que la pandemia nos ha conducido. El objetivo es contar con una organización más flexible, más sostenible, más social y, en suma, más inteligente. Por otro lado, las instalaciones de Ayesa cuentan con toda la protección necesaria: toma de temperatura a la entrada, mascarillas, medidas de distancia de seguridad, etc. Además, se facilitaron test serológicos voluntarios a los empleados para conocer si tienen el virus o lo han tenido.

La mejor noticia para todos ahora es que podamos convivir esta ‘nueva normalidad’, afrontándola como un nuevo reto del que saldremos reforzados.

Seguimos funcionando como la gran empresa que somos gracias al compromiso y profesionalidad de nuestros equipos.

Nuestro blog

El conocimiento es el emblema de Ayesa y este blog pretende ser un lugar donde los empleados compartan su experiencia en los ámbitos de la ingeniería, la transformación digital y la tecnología Smart.

Estamos comprometidos con la innovación, la calidad de vida y los avances tecnológicos.