• Blockchain, la plataforma descentralizada

    Blockchain, la plataforma descentralizada

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Avatar de autor José María del Molino
Publicado el: 9 de Julio de 2018

Más allá de proporcionar el mecanismo criptográfico de base para la vorágine especulativa en criptomonedas que vivimos hoy en día, la tecnología Blockchain está destinada a irrumpir en el ecosistema tecnológico como una enorme disrupción de enfoque.

El nuevo paradigma que propone esta tecnología de bloques está basado en la descentralización. Adoptar la tecnología Blockchain implica descentralizar tanto la ejecución de los procesos como la gestión de los mismos. Para poder obtener un sistema confiable, robusto, accesible y auditable por cualquier persona involucrada, es necesario que la coordinación y control del sistema se distribuya entre todos los nodos de la red de Blockchain.

Este enfoque implica que una vez un sistema es “liberado”, su mantenimiento y evolución escapa del control inicial de sus creadores para pasar a funcionar de forma totalmente descentralizada. Única y exclusivamente bajo los criterios definidos en el momento de su creación y con la participación de los agentes que deseen o no participar. Un claro ejemplo de esta descentralización es la evolución de las criptomonedas, como Bitcoin. Los habituales organismos reguladores financieros se ven imposibilitados de intervenir en su evolución, más allá que estableciendo barreras de entrada desde los mercados tradicionales en los que efectivamente actúan como elementos de control.

Sin embargo, esta descentralización no la debemos entender como falta de control o de gobierno, sino más bien como un necesario ejercicio de transparencia que establece sus reglas de funcionamiento de una forma determinada. Todos los actores en un sistema descentralizado, en el que además hay cierto nivel de desconfianza mutua, deben adoptar unas normas de funcionamiento de forma transparente. En un sistema distribuido bajo tecnología Blockchain, el uso del sistema implica la aceptación de estas normas. Con las normas bien definidas el Sistema funcionará de forma autónoma, sin posibilidad de ninguna intervención que modifique dichas normas.

En este escenario de descentralización, los contratos inteligentes o Smart Contracts dan respuesta a esta necesidad de definición y aceptación de condiciones. Estos contratos se definen en código y establecen de forma inequívoca el funcionamiento del sistema, así como las responsabilidades, funcionalidades y recompensas a los distintos actores que interactúan con el contrato.

En cierto modo, podríamos ver la tecnología Blockchain como una plataforma de desarrollo de aplicaciones, en la que las funcionalidades propias de descentralización estan implícitas en la plataforma y la codificación de código se centra en la implementación de los contratos, que definen las funcionalidades y limitaciones del sistema de forma inequívoca.

Partiendo desde nuestra habitual sobre-expectación en la adopción de nuevas tecnologías, y aunque el nuevo paradigma que propone Blockchain no puede dar solución a todas las casuísticas, sí permite actualmente solucionar brillantemente escenarios en los que se necesita de una descentralización completa, acceso compartido e inmediato a la información y en los que la desconfianza entre actores es significativa.

En la curva hype cycle de Gartner de 2017, la tecnología Blockchain ha abandonado el pico de expectativas sobre-dimensionadas y desde la consultora esperan que llegue a la meseta de productividad en menos de 10 años. Para entonces, será práctica habitual la definición de contratos inteligentes, y su ejecución sobre plataformas de Blockchain, como una forma natural de poner en marcha mecanismos para colaborar compartiendo información entre todo tipo de intervinientes.

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